Hay que ser muy egoísta y tan insensible, tan avaro y tan inhumano para seguir "clavando" soja.

domingo, 26 de junio de 2011




La Comunidad Mocoví resiste

Muchxs sentimos frío,
aún bajo techo, con alimento y buen abrigo.
Si un calefactor nos acompaña,
mucho menos es lo que daña.

La Comunidad Mocoví resiste,
aunque el frío es quien insiste,
no hay respuestas ni servicios,
sólo falta de compromisos.

Entre guisos y mateadas,
muchas miradas cruzadas,
algunas pal mismo lado
y otras van separadas.

Y 'la lucha es cruel y es mucha’
Aunque nada los arrincona
Como dijo el Che Guevara,
“La única lucha que se pierde es la que se abandona”


...subido por Gabriel Gasser (perdón por la baja calidad de las fotos, tomadas en la Sala Paco Urondo, momentos antes del viaje a Córdoba)

texto gentileza de Nancy y Yunes

sábado, 21 de mayo de 2011


PUESTA EL GRITO
Sábado 21/5/2011 22 hs
Sala Paco Urondo
Sarmiento 2899

una breve puesta en escena de obras en hierro, danza y poesía.

Objetos: Sergio Dagatti
Danza: Adriana Ceñal
Textos: Luis Carignano, Teresita Glaria, Sergio Dagatti, Adriana Ceñal.
Dramaturgismo: Roberto Schmuck
Arquitectura del Espacio: grupal.
Planta de luces y realización de espacio: Gabriel Gasser
Operación de luces : Sergio Dagatti
Sonido: Octavio Thiel
Prensa: Florencia Ordiz Franco Romero
diseño de progama: Ribirero - Gasser – Dagatti
Fotografía: Gustavo Ribiero
Dirección: Gabriel Gasser

martes, 22 de marzo de 2011


Minuta del sábado 19 de marzo
21 hs

Nos presentamos esa noche: Sergio, Teresita, Gastón, Adriana, Gustavo y Gabriel.
Avanzamos en la acción sobre “el grito” desde la poesía con los aportes de Teresita y Sergio. Se releyeron y se trabajaron. Nos compartió Adriana sus experiencias en córdoba de Botoh, una danza japonesa, y nos habló de su significado. Pensamos las incidencias en el cuerpo y el aparato vocal como límite adentro/afuera en la expresión. Lo orgánico y lo animal, sobre lo humano y cultural al gritar.
Vamos buscando nuevas puertas para abrir, estamos esperando tus ganas de crear juntos.
Delineado una forma de trabajo, en grupo, en roles dinámicos.
Bridamos por en encuentro.
En http://teyng.blogspot.com/ estamos colgando estas actividades.
Sábado a las 21hs. nos reunimos nuevamente.
Gabriel

----------para compartir...----------
BUTOH, LA DANZA DE LA OSCURIDAD
por Luis Díaz desde Tokio, Japón
A los 93 años, Kazuo Ohno, uno de los creadores de esta forma única de danza japonesa nos habla de su significado. Cómo recobrar el cuerpo desde el vientre materno es una de las claves que entrega este maestro conocido en todo el mundo.
El primer bombardeo nuclear en 1945 sobre objetivos civiles en la historia de la humanidad en Hiroshima y Nagasaki, trajo consigo la rendición incondicional de Japón ante las fuerzas aliadas.
Con el correr del tiempo, las imágenes de algunos sobrevivientes de aquel holocausto nuclear, que caminaban desorientados, con sus cuerpos quemados y con los globos oculares reventados y colgando sobre sus mejillas produjeron una reacción de asco y repulsión entre los japoneses. Así nació el Butoh, "la danza hacia la oscuridad".
Recobrar el cuerpo
Algunos lo clasifican como un paso intermedio entre la danza y el teatro, otros como una poesía grosera. Sin embargo, uno de los creadores del Butoh, Tatsumi Hijikata (1928-1986) pensaba que su arte tenía el propósito de recobrar el cuerpo primigenio "el cuerpo que nos ha sido robado".
Hijikata y su obra homo erótica Kinjiki (Colores Prohibidos) escandalizaron a la comunidad artística nipona en 1959, la que entonces cultivaba formas occidentales de baile. El mismo Hijikata presentó varias obras consideradas repulsivas y que nunca se habían visto en el Japón de pos guerra ni en ninguna otra parte del mundo.
En una de ellas bailaba con los ojos desorbitados, una falda rosada y un pene metálico de grandes proporciones atado a su pubis. Así Hijikata, junto con el otro fundador del Butoh llamado Kazuo Ohno (1906-) dieron un vuelco en 180 grados desarrollando una representación única del cuerpo en movimiento, que desafió lo convencional y que hoy es conocida en el mundo entero. Hijikata murió sin llegar a envejecer, mientras que Ohno tiene 93 años y es el representante de mayor edad que sigue dando funciones en solo y enseñando.
A una hora al sur de Tokio, en las faldas de un cerro en Yokohama, tres veces por semana unos 15 estudiantes de todas las edades y de distintas partes del mundo llegan al salón de práctica.
El salón está repleto de recuerdos, fotos de Ohno tomadas en las principales capitales del mundo, caligrafías japonesas, recuerdos y unos posters enmarcados de "La Argentina". La bailarina española Antonia Mercé ejerció una influencia decisiva en la vida de Ohno cuando éste aún era muy joven y trabajaba como profesor de educación física en un colegio de niñas. Ohno quedó tan impresionado con la obra "La Argentina", que comenzó a estudiar danza moderna.
El maestro y su hijo
El dicho japonés "minoru hodo atama o taruru ineho", que en español sería: "Cuanto más llena está la espiga de arroz, más inclina la cabeza" alude al hecho que las personas de gran calidad humana y profesional resultan ser las más sencillas y fáciles de tratar. Este dicho caracteriza con fidelidad la personalidad del maestro Ohno, como le llaman sus estudiantes y la de su hijo Yoshito (64).
Aunque ambos son conocidos en todo el mundo, el trato que les dan tanto a sus estudiantes como a los visitantes que llegan a su salón de práctica es extremadamente cortés y amable. Entre los estudiantes extranjeros del maestro, como le llaman sus alumnos, curiosamente, la mayoría son hispanohablantes. Un español, que interpreta las instrucciones del japonés al inglés durante la clase, dos argentinos y dos mexicanos, además de una israelí y una australiana. El resto son japoneses.
En el vientre materno
Pasada las siete de la tarde todos los estudiantes ya se encuentran vestidos con buzos o ropa ligera haciendo ejercicios de estiramiento. Hace no mucho ellos solían sentarse a los pies del maestro Ohno, mientras éste les hablaba durante media hora sobre la obra que iban a bailar como una manera de inspirarlos y ponerlos física y mentalmente en la obra.
A veces les decía "si quieren comprender sus propios cuerpos deben aprender a caminar bajo el mar, en el lecho marino. Conviértanse en polvo de polilla. Todas las huellas del universo se encuentran en las alas de una polilla". En otras, les explicaba que "yo aprendí el Butoh en el vientre materno. De hecho, todas las formas de danza provienen de esa misma fuente".
En muchas ocasiones, justo antes de que los estudiantes comenzaran a improvisar, Ohno les repetía que debían danzar en el útero de sus madres, "no pensar sobre el hecho sino que sentirlo". Una de las obras más conocidas del maestro se llama justamente Okaasan, "Mamá".
Últimamente, sin embargo, aparentemente debido a su avanzada edad, el maestro Ohno sólo se limita a sentarse en un sillón a presenciar las clases mientras que su hijo Yoshito se encarga de colocar la música y de conducir.
Las clases son improvisadas. Los movimientos son extremadamente lentos y coordinados con la cabeza, muñecas, piernas y tobillos. A veces los ojos van cerrados, pero en otras, abiertos y expresando una emoción de alegría o pena, enojo o placidez.
En muchas ocasiones la danza ocurre dentro del estudiante, casi una danza más imaginaria que real. En otras, parece un cuerpo más propicio a escuchar que a hablar; un cuerpo buscando escuchar dónde debiera dirigirse el próximo movimiento.
El propósito, dice Ohno, es terminar con los hábitos para, así, poder permitir la libertad del ser. Pero según Ohno no es fácil liberarnos de los hábitos puesto que se han asentado en nosotros. Junto con su hijo Yoshito, Ohno agrega que "si no nos liberamos de nuestros hábitos, si no los podemos reconocer, no nos será posible permitir que lo involuntario manifieste su sabiduría sutil".
Los Ojos en la Espalda
Al cabo de una hora de clase la antesala está llena de invitados que observan a los alumnos improvisando. La mayoría de los invitados, que se sientan en el suelo detrás del sofá del maestro Ohno, recorren todos los talleres de Butoh que existen en Tokio. Aparte del taller de Ohno, uno de los más populares es el llamado Sankai Juku liderado por Ushio Amagatsu.
Él, junto con su grupo, actúan con sus cuerpos pintados de blanco y, aunque en sus presentaciones no improvisan como el grupo de Ohno, gozan de mucha popularidad en Japón y en el extranjero. La japonesa más famosa en el Butoh y que también enseña y dirige se llama Natsu Nakajima.
Durante la clase las instrucciones son variadas: conviértanse en una flor, cierren los ojos y bailen en su oscuridad, son una esfera, etc. Finalmente, al terminar las casi dos horas de clases todos se juntan a compartir un vino tinto, galletas, dulces y té verde.
Son muchas las dudas y preguntas que surgen, pero dos me parecen demasiado importantes como para olvidarlas. Yoshito nos explica que para ellos el concepto de belleza es un poco distinto al que impera en Occidente. Shibui le llama, "es un concepto estético y que indica una distinción silenciosa, una belleza sobria, recatada". Este shibui puede llenar todos nuestros sentidos, según dice, pero lo hace sin gritar, de manera indirecta, sutil. Así es la belleza en el Butoh, y quizás en muchas manifestaciones artísticas japonesas.
En vez de responderme la segunda pregunta mediante una explicación verbal, Yoshito me lleva a una esquina del salón, mientras los demás comparten animadamente en varios idiomas. Yoshito, quien viste un pantalón negro y una camisa blanca con cuello al estilo Mao y luce la cabeza rapada, parece de pronto transformarse. Me explica con su cuerpo lo que les repite una y otra vez a sus estudiantes: "los ojos están en la espalda".
Yoshito deja caer levemente los hombros, su espalda se arquea un poco, los ojos suben a un costado y todo el salón se llena con su presencia. Luego separa los brazos de su cuerpo, sus piernas van casi dobladas y el pecho firme y cuando me mira me doy cuenta que la animada conversación del resto ha cesado y que todos nos observan en silencio.

lunes, 14 de marzo de 2011


Memoria y proyectos

Mi propuesta (invitación para el sábado 12 de marzo a las 19 hs en Sarmiento 2899.)
Generar un grupo de trabajo para decidir en conjunto como usar de la Sala, en una forma posible puede ser como una asociación civil sin fines de lucro, y construir proyectos artísticos-sociales.
Acciones Posibles
Reuniones. Talleres y espectáculos (teatro, títeres, plástica, fotografía, mimo, danza, letras, narración oral escénica, clown, música). Recitales sin cables, desconectados. Ciclos de cine. Etc.
Mi visión.
Toda actividad humana es política, personalmente no me interesan los partidos ni los individuos aislados, sí en encontrar una estructura de trabajo conjunta, mínima, con respeto a ejes-líneas de compromiso en valores humanistas, valorando el rol del estado, la cultura de los pueblos originarios, y contra el capitalismo, raíz de todo mal.

Minuta del sábado 12 de marzo. 19 hs
Dimos la bienvenida de Claudio, Franco, Héctor, Cecilia, Sandra, Florencia y Sergio.
Se excusaron y estarán la próxima, Silvia, Amelia y Francisco..
Presentamos las actividades actuales en la sala.
Pensamos cómo delinear una forma de trabajo.
Analizamos las políticas culturales en la cuidad desde los nuevos espacios y el hacer teatral.
La memoria, la desaparición en la dictadura y en el presente. Desaparición de mujeres y menores.
Nuevos proyectos. El grito, objetos, música y poesía.
Bridamos por en encuentro.
El sábado a las 21hs nos reunimos nuevamente.

gabriel