
Paulo Freire (foto)
Texto Gabriel Gasser
Las traiciones de los dirigentes (las tentaciones versus el compromiso-el contrapoder-las nuevas tecnologías en las instituciones -modernizar mecanismos de participación)
Muchos fueron los avances tecnológicos e industriales que le debemos al capitalismo, pero esta modalidad económica tiene sangre infecta, corrompe todos los tejidos sociales. Todos aprendemos que todo tiene un precio, una casa, un medicamento, un riñón, una persona.
Seguido a la crisis de diciembre del 2001 al grito de que se vayan todos y el ruido de las cacerolas, se podía leer a Luis Zamora quien decía que una manera de lograr una representatividad franca, que no traicione los intereses de la gente, era lo que él denominaba contrapoder. Se refería simplemente a modificar el funcionamiento de las instituciones de manera de lograr una perpetua y frecuente rendición de cuentas de los representantes ante los representados, con su consiguiente revalidación o renovación.
Traducción al criollo: Ponerse de acuerdo, reformar el estatuto del sindicato para que los mandatos duren, digamos, 6 meses, cambiar asambleas por foros y consultas vía Internet, para que participe la mayoría de la gente y sin presiones.
Paulo Freire planteaba que no debemos decir “así es la realidad”, sino “así está la realidad”, esta sutil diferencia es la clave para empezar a cambiar las cosas, porque de gente que solo critica, estamos un poco hartos.
La condición de hermano menor (como revalorizar un sindicato chico del interior)
En esta situación que aún no hemos decidido cambiar, y con la que muchos no están de acuerdo, y solo algunos parecen estarlo, tenemos otro ingrediente muy importante. La condición de hermano menor, concepto que parece indiscutible, que dice que no tenemos que tener libertad de opción, que debemos supeditarnos a las decisiones de Foetra BsAs.
Yo Creo que luego de operar una transformación como la sugerida en el párrafo anterior, donde se alcance transparencia, credibilidad, unidad de acción, se produciría una revaloración de nuestra institución que la posicionaría, ya no de igual a igual, sino como señera de una forma de funcionamiento sana, digna de ser imitada.
El sentido de la solidaridad en la lucha (el poder del respaldo popular)
Otra consecuencia positiva de realizar ese cambio institucional, donde participemos todos y nos sintamos representados, donde las cosas sean tan transparentes que no nos conminen a desconfiar de quienes debemos sentir entera confianza, será el incremento de nuestra fuerza de lucha por nuestros derechos. Un grupo de trabajadores solidario, comprometido, movilizado, inteligente, es de una fuerza gigantesca, no hay un telegrama de despido, porque no hay individualidades, hay conjunto.
El paternalismo (la necesidad de que alguien lo haga por nosotros)
Dos maneras de explicar nuestra inacción:
1) Estamos acostumbrados al paternalismo, y decimos: nosotros te elegimos, vos tenés que representarnos. Esta creencia es llevada a tal extremo que a veces pensamos que todas nuestras responsabilidades se terminaron.
2) Como decía del capitalismo en el que todo tiene precio, aprendimos a pagar hasta lo que de chicos hacíamos, los mandados: El delivery, que otro lo haga por nosotros, para eso le pagamos es la explicación de nuestra liberación adquirida.
Lejos de todo análisis queda una singular particularidad de nuestros tiempos. No hace muchos años, las conquistas de los trabajadores eran producto de la lucha que llevaban a cabo. Hoy no se habla de luchas, se denominan “negociaciones”, y los protagonistas no son justamente los trabajadores.
Aquí dejo un momento de lado a Paulo Freire y tomo del Che lo siguiente: “el enemigo es gigante solo cuando estamos de rodillas”
Disculpen la demora pero me tomo mi tiempo para expresarme, mi deseo es que esto no muera aquí y busquemos un espacio para crecer compartiendo ideas e ilusiones.
Gabriel Gasser o como dijera anónimo en un comentario “la rata atorrante”